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Un estudio con participación del CNAG revela que el cruzamiento entre neandertales y humanos modernos tuvo lugar mucho antes de lo que se pensaba

29.02.2016

Un equipo internacional de científicos ha encontrado por primera vez evidencias de la contribución genética de los Homo sapiens a los Homo neanderthalensis. Este descubrimiento –publicado en Nature– reafirma el cruce entre humanos modernos y neandertales y sugiere que se produjo hace unos 100.000 años, en lugar de los 65.000 años atrás que se documentaron anteriormente. Este antiguo intercambio genético, que podría haber tenido lugar en Oriente Medio, no se ha detectado en los neandertales europeos. En el estudio, liderado por el Instituto Max Planck de Alemania, han colaborado investigadores del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) desde su sede en el Parc Cientific de Barcelona (PCB).

 

Según estudios científicos previos, los humanos modernos aparecieron hace 200.000 años en África y emigraron a través de Eurasia hace unos 65.000 años. Se sabía también que se cruzaron con los neandertales en esta época gracias a una señal unidireccional de ADN neandertal encontrado en los genomas de humanos no africanos. En el estudio actual se encuentra por primera vez la contribución genética en el sentido opuesto, de humanos modernos a neandertales, proceso que tuvo que darse en una migración anterior.

Los investigadores sugieren que algunos grupos de humanos modernos dejaron África antes de lo que pensábamos y se mezclaron con los neandertales, aunque probablemente estos humanos modernos más tarde se extinguieron y por eso no forman parte de nuestros ancestros.

Las evidencias del equipo científico sobre este flujo genético entre humanos modernos y neandertales se basan en el análisis de un neandertal específico, cuyos restos se encontraron en una cueva en Denisova, en las montañas Altái del sur de Siberia, cerca de la frontera entre Rusia y Mongolia. Dos neandertales de cuevas europeas que fueron secuenciados en este estudio (uno de Croacia y el otro de España), no presentan ADN derivado de humanos modernos. El equipo también analizó el genoma de un humano extinto, un homínido de Denísova cuyos restos (un dedo y un diente) se encontraron en la misma cueva de las montañas Altái que el neandertal siberiano. A diferencia de este neandertal, el ADN del denisovano no incluía restos de humano moderno. Con esto los investigadores no insinúan que los humanos modernos nunca se cruzaron con denisovanos o con neandertales europeos, sino que la señal que encontraron en el neandertal de Altái es fruto de un cruce que seguramente se dio tras un linaje con otros humanos modernos europeos hace poco más de 100.000 años.

El equipo científico responsable de estos descubrimientos está formado por más de 20 investigadores pertenecientes a distintos centros de investigación europeos, entre los que destacan el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania), el Centro Simons de Biología Cuantitativa del Laboratorio Cold Spring Harbor (Estados Unidos), la Universidad de Cornell (Estados Unidos), el Centro Interdisciplinario Herzliya (Israel), el Instituto de Biología Evolutiva (IBE: CSIC-UPF), la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) y el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) con sede en el PCB.

Las secuencias de ADN moderno encontradas en el neandertal de Altái parecen provenir de un grupo de humanos modernos que se separó de los humanos africanos hará unos 200.000 años. El humano moderno que proporcionó los genes a este individuo neandertal en particular debía provenir de una población que dejó África mucho antes que los ancestros de los actuales europeos y asiáticos, dicen los científicos. Por tanto, seguramente se haya dado un gran retraso entre el momento en el que se bifurcó el árbol genealógico del humano moderno, hace más de 200.000 años, y cuando dejaron su marca genética en el neandertal de Altái hace unos 100.000 años, antes de extinguirse.

 

• Artículo de referencia: Kuhlwilm M, Gronau I, Hubisz MJ, de Filippo C, Prado-Martinez J, Kircher M, Fu Q, Burbano HA, Lalueza-Fox C, de la Rasilla M, Rosas A, Rudan P, Brajkovic D, Kucan Ž, Gušic I, Marques-Bonet T, Andrés AM, Viola B, Pääbo S, Meyer M, Siepel A, Castellano S. Ancient gene flow from early modern humans into Eastern Neanderthals. Nature. 2016 Feb 17. (doi: 10.1038/nature16544)