
Convivir con la nueva realidad climática
Los fenómenos climáticos extremos que hace tan solo unos años nos parecían excepcionales forman ahora parte de nuestra vida cotidiana. Conceptos como los incendios de sexta generación, las nubes pirocúmulos, las noches tropicales, las noches tórridas o abrasadoras, el efecto isla de calor, las olas de calor o los golpes de calor se han incorporado rápidamente a nuestro vocabulario, ya que describen situaciones que vivimos cada vez con mayor frecuencia.
La región mediterránea es considerada uno de los principales puntos críticos (hotspots) del cambio climático, con un calentamiento que avanza un 20% más rápido que la media mundial. Las consecuencias ya son evidentes: temperaturas récord del mar, sequías prolongadas, episodios de viento intenso y olas de calor cada vez más frecuentes y extremas.
Se acerca tiempo de vacaciones y de cambio de hábitos. En nuestros planes de descanso debemos incluir aspectos como la flexibilidad, la prevención y la capacidad de cambio para afrontar posibles situaciones climáticas imprevistas.
Prepararnos, informarnos y actuar con anticipación es la mejor manera de convivir con esta nuestra realidad que se impone sin pausa.



