< Volver a noticias
 12.04.2021

Un cachalote en el Parque

La obra Cachalote, de Christophe Deluz, una pintura mural en el PCBeach –la nueva área de ocio exterior del Parc Científic de Barcelona– es uno de los últimos proyectos del Parque para promover la interacción entre arte y ciencia en la decoración de sus espacios emblemáticos y dar visibilidad y voz a los talentos artísticos contemporáneos.

En la primavera de 2020, en un momento donde el colectivo de artistas denunciaba su precarización a causa de la crisis provocada por la Covid-19, el Parc Científic de Barcelona lanzó un concurso –dotado con 5.000€ y con propuesta de temática libre– para decorar uno de los patios exteriores de conexión entre edificios: el PCBeach. El objetivo era conseguir un espacio de ocio donde evadirse del día a día y que invitara a los miembros de la comunidad a socializar, comer o, sencillamente, desconectar del trabajo.

De entre más de dieciocho candidaturas presentadas, el ganador fue Christophe Deluz con su obra Cachalote, un mural de 4,5 m de altura por 6,5 m de anchura. La composición, de gran dinamismo –donde el protagonista es un gran cetáceo que flota sobre un fondo azul que representa el océano– pretende transportar al visitante a una playa a lo alto de la avenida Diagonal.

Según el artista, “Cachalote pretende simbolizar preocupaciones actuales, como la conservación del medio ambiente, la preservación de las especies y le cuidado del planeta, puesto que el cachalote es una especie de cetáceo en grave peligro de extinción, amenazada por la acción del hombre y la contaminación química y sonora de los océanos”.

Deluz es diseñador gráfico y textil, graduado en Comunicación Visual por la École de Recherche Graphique de Bruselas y ha trabajado por varias empresas internacionales. Es autor de varias obras murales en Barcelona. Como miembros del jurado se contó con la participación de Àlex Susanna, director de arte de la Fundación Vila-Casas, y Sergio Vila-Sanjuán, periodista cultural, escritor y flamante ganador del Premio Nacional de Periodismo Cultural.

“Queremos seguir apostando, ahora más que nunca, para que el Parque sea un ecosistema vivo, un espacio innovador y enriquecedor de confluencia, donde la gente, los edificios, el arte y la ciencia se relacionen. En estos momentos ya contamos con siete obras de talentos contemporáneos tan relevantes como Nuria Mora, Anna Taratiel, Kelly Arrontes o Bemie y estamos trabajando para dar voz al lenguaje creativo de otros artistas con más obras en un futuro próximo”, afirma Maria Terrades, directora del Parc Científic de Barcelona.

Durante el mes de marzo de 2021 también se han completado diferentes intervenciones artísticas en los coffee corners del Parque, espacios ubicados en diferentes pasillos de conexión entre edificios como puntos de encuentro de su comunidad. Hasta el momento se han decorado cuatro, y en ellos se rinde homenaje a las nacionalidades extranjeras con más población en el PCB: Alemania, Francia, Italia y la India. Cada espacio se ha decorado con un gran vinilo con el mapa de una ciudad representativa de estos países, con diseño del artista canadiense Jazzberry Blue, y una ilustración encargada a los artistas locales Eric Puybaret (Francia), Giulia Neri (Italia) y Ayeshe Sadr & Ishaan Dasgput (India).

Diálogos entre arte y ciencia

Cachalote de Christophe Deluz, y las diferentes intervenciones en los coffee corners del Parque son las últimas, pero no las únicas, apuestas del Parc Científic de Barcelona para fomentar la intersección entre arte, ciencia y tecnología en un territorio común que genere conexiones transversales e innovadoras.

El Parking del Parc Científic de Barcelona, inaugurado a finales de 2010, fue la primera iniciativa con que la que el Parque dio el pistoletazo de salida para promover la interacción entre arte y ciencia en sus espacios. La obra, un mural artístico de Bombardearte de 900 metros lineales, es una composición en spray, con capa epoxi, que decora los muros perimetrales y recurre al tratamiento de color y a una iluminación rasante como recursos expresivos, protagonizados con escenas relacionadas con la actividad de la institución que le aportan carácter y personalidad.

En 2012 se decoraron de la mano de KOgraffx más de 400 metros lineales de las Rampas de acceso a las Torres I+D+I, que conectan la Avenida Doctor Gregorio Marañón y los edificios Torres i Clúster. Los motivos abstractos imitan células y pequeños organismos, y la malla poligonal que rodea toda la estructura refuerza la idea de la organización celular.

En 2014 se inauguró “El Jardín del Parc”, un espacio de ocio para la Comunidad PCB donde la artista Núria Mora recrea una propuesta plástica que trabaja con la geometría del espacio y su mobiliario, combinando la simplicidad de las formas abstractas y los volúmenes planos con una paleta de colores hechos a mano por la pintora.

En 2015, Anna Taratiel, una de las representantes más destacadas del movimiento global del street-art, culminó su intervención artística en el pasillo central que une los edificios Clúster I y Clúster II, una composición pictórica y vanguardista de más de 80 metros de longitud, protagonizada por formas geométricas de alto impacto visual que juegan con la saturación cromática para ofrecer perspectivas insólitas en dos y tres dimensiones.

En 2018, la artista Kelly Arrontes, miembro de la ONCE, va culminar una primera intervención en el Parque, “El agua es vida”, una pintura mural de más de 125 metres lineales que decora les paredes del pasadizo interior que une los edificios Clúster I y Clúster II. La obra, fiel al estilo expresionista abstracto de la autora, tiene como eje vertebrador el agua: las cuatro partes del mural representan la simbiosis entre su diferentes estados fisicoquímicos y los propios de la artista según las fluctuaciones de su agudeza visual.

Un año más tarde, en febrero de 2019, la pintora inauguró “El origen de la vida”, otra obra mural de más de 125 metros lineales que decora las paredes del pasillo de la Planta 0 que une los edificios Clúster I y Clúster II del PCB. Las neuronas y las células oculares conforman el hilo argumental de la composición, de base acrílica, que combina la pintura con la textura y los relieves en papel de seda.

En enero de 2021 se realizó un mural en la pared lateral del edificio Hèlix. Esta obra ha sido impulsada por la plataforma Wallspot a través de un programa de profesionalización artística, que en esta edición ha querido dar visibilidad a las tareas esenciales que desarrolla el Parque y su comunidad. El mural, bajo la temática del universo nano, ofrece una mirada en aumento de todo lo microscópico que compone el cuerpo humano. El artista urbano Bemie, a través de la entidad cultural Rebobinart, ha querido acercar a la población el ámbito de una investigación científica tan esencial a través del arte, mostrándolo de una manera accesible y comprensible.

 Intervenciones artísticas en el PCB [pdf]