
La investigación pública del Parque Científico de Barcelona – UB alcanza una inversión récord de 84 millones de euros en 2024
Los institutos de investigación públicos, junto con las unidades y grupos de la Universidad de Barcelona (UB) presentes en el Parque Científico de Barcelona (PCB-UB), han logrado un nuevo récord de financiación en 2024. Este hito consolida al PCB como uno de los grandes polos europeos de investigación e innovación en ciencias de la vida y como un referente en la atracción de talento internacional.
Durante 2024, la inversión en el ecosistema público de investigación ha seguido creciendo hasta sumar 84,6 millones de euros, provenientes de fondos públicos (67,9 millones de euros) y de capital privado (16,6 millones de euros). Estas cifras confirman que 2024 ha sido un año de crecimiento económico notable en el Parque, con un incremento del 20,8 % respecto a 2023 (69,9 millones de euros). En total, teniendo en cuenta la inversión captada por las empresas privadas (124,7 millones de euros), la financiación de todo el ecosistema del Parque el año pasado alcanzó los 209,3 millones de euros.
“Estos datos evidencian el gran potencial de la investigación pública en el ámbito de las ciencias de la vida, que sigue creciendo en paralelo a las empresas privadas. Para el PCB-UB, es clave contar con instituciones tan potentes en nuestra comunidad, por el valor que aportan y porque impulsan una colaboración público-privada cada vez más sólida; un modelo que desde el Parque Científico y la Universidad de Barcelona consideramos nuestro sello de calidad y de éxito”, explica la directora del Parque, Maria Terrades.
Por su parte, el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Guàrdia, ha destacado que datos como estos demuestran que el PCB-UB tiene los cimientos para convertirse en “el polo de innovación e investigación biotecnológica y en biomedicina más importante del sur de Europa”.
Los grandes institutos y centros de investigación alojados en el Parque encabezan la obtención de recursos económicos en 2024. En cuanto a los fondos públicos, destaca especialmente el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), que ha recaudado 31,3 millones de euros para proyectos de investigación de vanguardia, principalmente centrados en cáncer. El Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), reconocido internacionalmente por su investigación interdisciplinaria en bioingeniería y nanomedicina, ha conseguido 18,8 millones de euros. El Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG) sumó 8,5 millones de euros, consolidándose como un referente en genómica y bioinformática, mientras que el Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB-CSIC) alcanzó los 5,7 millones de euros en financiación pública.
Siguiendo la tendencia de los años anteriores, la financiación que reciben los centros de investigación públicos proveniente de capital privado se mantiene por debajo de la inversión pública, aunque ha registrado un aumento significativo alcanzando los 16,4 millones de euros, un 30,8 % de toda la financiación levantada. El IRB Barcelona encabeza la captación con 7 millones de euros, seguido por el CNAG, que logró 5,6 millones de euros, el IBEC, con 2,7 millones de euros, y el IBMB-CSIC, que llegó a los 188.436 euros.
Los centros, las unidades y los grupos de la Universidad de Barcelona instalados en el Parque Científico han contribuido a este impulso económico. Es el caso de Creatio —el Centro de Producción y Validación de Terapias Avanzadas de la UB—, que captó 1,8 millones de euros (1 millón de euros de capital privado) para el desarrollo de terapias celulares, terapia génica e ingeniería de tejidos. La Unidad Tecnológica del Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB (ICCUB-Tech) obtuvo 135.714 euros (98 % de fondos públicos); el Laboratorio de Dinámica Metabólica en Cáncer recaudó 285.000 euros (60.000 € de capital privado), y el Grupo de RMN de Biomoléculas (BioNMR Group) —afiliado al Departamento de Química Inorgánica y Orgánica de la UB— recibió 55.000 euros provenientes en su totalidad de financiación pública.
También destacan los centros científicos y tecnológicos de la Universidad de Barcelona (CCiTUB), que captaron un total de 2,5 millones de euros en la convocatoria de ayudas para la adquisición de equipamiento científico-técnico del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Estas plataformas, que apoyan la actividad investigadora, cuentan en el Parque Científico con una de las tres infraestructuras singulares (ICTS) de Cataluña: el laboratorio de resonancia magnética nuclear (RMN). A principios de 2025, se inauguró un nuevo equipo de microscopía de última generación, que supone un paso adelante clave para consolidar la UB como referente en microscopía electrónica. El aparato ha tenido un coste de 3,35 millones de euros, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, en el marco del Programa Operativo FEDER de Cataluña.
Un lugar donde la ciencia conecta con la sociedad
La transferencia de conocimiento sigue siendo un elemento central del ecosistema innovador del Parque Científico de Barcelona, donde centros de investigación, startups, spin-offs y grandes empresas desarrollan su actividad de I+D+i y para llegar a transformar la investigación en productos y servicios innovadores con un impacto tangible en la sociedad. La investigación que se desarrolla en el Parque combina rigor científico y vocación innovadora, lo que se refleja en los esfuerzos constantes por proteger los resultados, dar valor al conocimiento e impulsar la transferencia tecnológica.
En el ámbito de la investigación pública, los centros y los grupos registraron durante 2024 un total de 18 solicitudes y ampliaciones de patentes prioritarias: 14 del IBEC, tres del IRB Barcelona y dos del Grupo de RMN de Biomoléculas de la UB. Estos datos reflejan la vitalidad y el dinamismo de un sector público que, junto con las empresas y startups del Parque, transforma la ciencia en soluciones tangibles para la sociedad.
Además, durante 2024 se participó en 675 proyectos colaborativos nacionales y europeos de I+D+i, una actividad que no solo fomenta la cooperación internacional, sino que también financia buena parte de su investigación y desarrollo, asegurando que los resultados científicos lleguen con mayor rapidez al mercado y a la sociedad.
Motor de producción científica de excelencia en Cataluña
En el Parque se concentran algunos de los centros más innovadores y productivos de Cataluña, con 552 publicaciones científicas en 2024, combinando innovación, impacto internacional y descubrimientos que pueden transformar la salud y la ciencia de nuestro planeta.
En biomedicina, el IRB Barcelona fue noticia con el descubrimiento de los condensados de la proteína CPEB4, implicados en el autismo, publicado en Nature. El IBEC logró reducir en un 90 % los tumores de vejiga con nanorobots autopropulsados, un avance tan relevante que ocupó la portada de Nature Nanotechnology. Por su lado, el CNAG completó el atlas celular de la amígdala humana más detallado hasta la fecha, con más de 556.000 células analizadas, que aporta pistas clave sobre el sistema inmunitario y enfermedades como la leucemia.
También en la astronomía, el Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB (ICCUB-Tech), dentro de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), participó en la identificación del agujero negro estelar más masivo de la Vía Láctea, publicación destacada en Astronomy & Astrophysics.
En 2024 se han incorporado 14 nuevas infraestructuras de investigación. Entre los ejemplos más destacados, el CNAG ha ampliado su plataforma de secuenciación de última generación con cuatro nuevos equipos, mientras que los CCiTUB han incorporado siete equipamientos científico-técnicos que potencian sus capacidades experimentales. También cabe destacar que Creatio UB ha sumado dos nuevas infraestructuras y el ICCUB-Tech ha adquirido un avanzado equipamiento de soldaduras. El talento profesional también continúa creciendo y se han añadido 8 nuevos grupos de investigación: 4 al IBEC, 2 al IBMB-CSIC y otros dos al IRB Barcelona.
Descubrimientos científico-técnicos a la frontera del conocimiento
El 2024 ha seguido siendo un año de una elevada producción científica, con destacados descubrimientos que marcarán la agenda investigadora de los próximos años, demostrando que el ecosistema de investigación pública que forma parte de la comunidad del Parque Científico de Barcelona se sitúa a la vanguardia de las fronteras del conocimiento científico internacional y abre camino a nuevas innovaciones, especialmente en el campo de las ciencias de la vida.
El año pasado, el Laboratorio UB-RMN de Biomoléculas consolidó su posición de referencia en el estudio estructural de biomoléculas mediante técnicas de resonancia magnética nuclear (RMN) y en su aplicación a la biomedicina. Entre sus actividades más destacadas figuró la organización del simposio internacional “Integrative Structural Biology”, que sirvió como punto de encuentro para compartir avances en el análisis de la estructura y función de las proteínas. En el ámbito de la investigación, el grupo publicó un estudio en la revista Journal of Medicinal Chemistry (doi: 10.1021/acs.jmedchem.4c02042) en el que se presentó un nuevo método de RMN que aceleró el descubrimiento de los mecanismos de acción de fármacos dirigidos contra las tirosina quinasas de proteínas, constituyendo un paso decisivo para el diseño de tratamientos más eficaces. Además, en un trabajo publicado en Biomedicine & Pharmacotherapy (doi: 10.1016/j.biopha.2024.117325) demostraron que dos medicamentos antivirales, ledipasvir y daclatasvir, pueden bloquear el crecimiento de células de cáncer colorrectal y de mama triple negativo.
El CNAG continuó ampliando los límites del saber científico con avances que abren nuevas vías en la comprensión de la vida, la salud y la evolución. En 2024, publicó el atlas celular más completo de la amígdala humana hasta la fecha, con más de 556.000 células analizadas (doi: 10.1016/j.immuni.2024.01.006). Este recurso es fundamental para entender mejor el funcionamiento de nuestro sistema inmunitario y el desarrollo de enfermedades como la leucemia. En otro logro extraordinario, un equipo investigador identificó el primer fósil de cromosomas antiguos conservados en la piel de un mamut lanudo de hace 52.000 años, un descubrimiento que permite reconstruir genomas de especies extinguidas y profundizar en el conocimiento de su biología (doi: 10.1016/j.cell.2024.06.002). Además, el CNAG desempeña un papel clave en la preservación de la biodiversidad participando en el proyecto piloto ERGA (European Reference Genome Atlas), donde contribuye a la generación de genomas de referencia para 98 especies, impulsando la investigación genómica y la conservación de especies a escala europea (doi: 10.1038/s44185-024-00054-6).
El equipo del ICCUB-Tech llevó a cabo importantes avances en el campo de la astrofísica y la cosmología teórica. Por un lado, se desarrollaron nuevos modelos teóricos que permitieron arrojar luz sobre la naturaleza cuántica de los agujeros negros (doi: 10.1016/j.physletb.2025.139260), ofreciendo una mejor comprensión de los procesos físicos que determinan su comportamiento. Además, el grupo participó en el descubrimiento del primer par de cuásares en fusión en el amanecer del universo, un resultado publicado en la revista The Astrophysical Journal (doi: 10.3847/2041-8213/ad35c7), que proporcionó información clave sobre la formación y evolución temprana de las galaxias. También se logró la detección del agujero negro de origen estelar más masivo de la Vía Láctea gracias a los datos obtenidos por la misión Gaia. El logro, publicado en Astronomy & Astrophysics (doi: 10.1051/0004-6361/202449763), contribuyó a refinar los modelos sobre la formación de este tipo de objetos compactos. Paralelamente, el ICCUB-Tech colaboró en la medición más precisa hasta ahora de la expansión del universo a través del proyecto internacional DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument), un paso decisivo para entender mejor la naturaleza de la energía oscura. Finalmente, el centro celebró la finalización con éxito de la recogida de datos de colisiones protón-protón en el experimento LHCb del CERN, poniendo fin a una etapa de intensa actividad experimental que abrió nuevas perspectivas para la física de partículas.
En 2024, Creatio recibió la concesión del proyecto VISI-ON BRAIN (MSCA-ITN | MSCA-2024-DN-01-01, Horizon Europe) y coordinó la Doctoral Network VISI-ON-BRAIN, dedicada a la formación de doctorandos de excelencia e impulsando el desarrollo y la validación de metodologías in vitro e in silico basadas en modelos humanos para los trastornos cerebrales. El centro también impulsó la traslación de proyectos de investigación hacia la clínica, contando con 17 servicios de producción clínica que demostraron la capacidad operativa y traslacional del centro.
El IBEC logró una serie de descubrimientos de gran relevancia durante 2024. Por un lado, un equipo consiguió reducir un 90 % los tumores de vejiga en ratones mediante nanorrobots alimentados por urea, publicando los resultados en la prestigiosa revista Nature Nanotechnology (doi: 10.1038/s41565-023-01577-y). En Nature Communications, revelaron cómo la física de las células de cáncer colorrectal —es decir, sus propiedades mecánicas y de adhesión— contribuye al proceso de metástasis (doi: 10.1038/s41467-024-47227-2). Otra investigación demostró que las histonas humanas del subtipo H1 tienen actividad antimicrobiana contra bacterias multirresistentes como Pseudomonas aeruginosa, tanto en suspensión como en biopelículas, abriendo nuevas vías terapéuticas (doi: 10.1128/msystems.00704-24). También se publicó en la prestigiosa revista Advanced Materials (doi: 10.1002/adma.202400306) que generaron por primera vez organoides de riñón con un sistema vascular complejo integrado, lo que refuerza la capacidad de modelización in vitro de enfermedades renales y facilita la traslación de la investigación hacia la clínica. Finalmente, presentaron un avance en sensores biomédicos con el estudio de biosensores basados en receptores olfativos humanos, capaces de distinguir compuestos con características muy similares, imitando la manera en que el olfato humano funciona a nivel molecular.
El 2024 también fue un año de notable producción científica en el IRB Barcelona. Destaca especialmente la investigación sobre el papel de los condensados de la proteína CPEB4 en el desarrollo de mecanismos asociados al autismo, con un estudio publicado en la revista Nature (doi: 10.1038/s41586-024-08289-w) que ofrece nuevas perspectivas para futuros tratamientos. También identificaron cinco factores clave que explican por qué algunos pacientes responden mejor a la inmunoterapia contra el cáncer, un descubrimiento publicado en Nature Genetics (doi: 10.1038/s41588-024-01899-0). Además, los científicos mostraron que sincronizar los relojes circadianos del cuerpo ayuda a frenar el envejecimiento, protegiendo músculos y tejidos, con resultados publicados en Science (doi: 10.1126/science.adj8533) y Cell Stem Science (doi: 10.1016/j.stem.2024.04.013).
Por último, los investigadores del IBMB-CSIC demostraron que el equilibrio transcriptómico y el crecimiento óptimo de las células dependen de su tamaño, en un estudio publicado en Molecular Cell que aporta nuevas perspectivas sobre la regulación celular (doi: 10.1016/j.molcel.2024.07.005). También se reveló que la proteína LATS1 controla la ocupación de la cromatina por CTCF y la respuesta hormonal en células de cáncer de mama cultivadas en 3D, con implicaciones para comprender mejor la dinámica del cáncer (doi: 10.1038/s44318-024-00080-x). En el ámbito microbiológico, se descifraron los mecanismos de degradación del fucoidano en bacterias marinas del grupo Planctomycetota, publicado en Nature Communications (doi: 10.1038/s41467-024-55268-w). En la misma revista, se demostró que el ADN nucleosomal conserva memoria topológica, un descubrimiento que ayuda a comprender la regulación del genoma (doi: 10.1038/s41467-024-49023-4). Finalmente, en el campo de la virología, se mostró que mutaciones puntuales en lugares específicos de la interfase nsp12-nsp8 alteran drásticamente la actividad de la ARN polimerasa del SARS-CoV-2, un trabajo clave para el desarrollo de estrategias antivirales (doi: 10.1073/pnas.2317977121).
Infraestructuras científico-técnicas de vanguardia
Las infraestructuras de investigación de la Universidad de Barcelona continúan consolidando su papel estratégico en la escena científica internacional. A través de instalaciones de última generación y servicios altamente especializados, la UB impulsa la colaboración entre instituciones y refuerza su ventaja competitiva en ámbitos clave de la investigación y la innovación.
El Laboratorio de RMN de Biomoléculas de la UB ha intensificado la promoción de la biología estructural integrativa en estrecha colaboración con el Sincrotrón Alba, uno de los grandes centros científicos del Estado dedicado a la generación de luz de sincrotrón. Esta infraestructura permite analizar, a nivel atómico y molecular, las propiedades de la materia, facilitando estudios esenciales para entender la estructura y el funcionamiento de las biomoléculas. En este proyecto también participa un equipo de crio-microscopía electrónica del CSIC, configurando un ecosistema de investigación interdisciplinario de alto nivel. A lo largo de 2024, se ha trabajado, además, en la ampliación de la infraestructura europea de biología estructural INSTRUCT-ERIC, con el objetivo de integrar los equipos de RMN de alto campo de la UB, el Sincrotrón Alba y los grupos de microscopía electrónica de la universidad, reforzando así la presencia de la investigación catalana en el marco europeo.
El CNAG ha seguido avanzando en la investigación biomédica, especialmente en el ámbito del cáncer y de las enfermedades minoritarias, mediante la adaptación de la plataforma RD-Connect Genome-Phenome Analysis Platform (GPAP). Esta herramienta de análisis integrada de datos genómicos y fenotípicos permite identificar mutaciones y patrones moleculares clave que pueden orientar el diagnóstico, el pronóstico y el desarrollo de tratamientos personalizados. Gracias a esta tecnología, el CNAG, en colaboración con el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD), ha conseguido diagnosticar a 23 niños con enfermedades neuromusculares raras, mejorando su calidad de vida y abriendo nuevas vías terapéuticas.
El centro Creatio, dedicado a la medicina avanzada y las terapias innovadoras, se ha consolidado como referente en la producción de partículas lentivirales (LV), elementos esenciales para el desarrollo de las terapias CAR-T contra el cáncer. Gracias a su actividad, hospitales de toda España han podido acceder a estos materiales, contribuyendo al tratamiento exitoso de más de 900 pacientes. Paralelamente, el centro lidera el Hub en Métodos Alternativos a la Experimentación con Animales de la UB, una plataforma colaborativa centrada en el desarrollo y validación de modelos in vitro e in silico, que permiten reducir, refinar y sustituir el uso de animales en la investigación, en línea con los principios de la ciencia ética y sostenible. Además, ha potenciado la colaboración con el ecosistema de salud estableciendo 24 nuevos contratos de I+D+i a demanda, con 5 organismos públicos y 19 empresas privadas, reforzando así el vínculo entre investigación, innovación y transferencia de tecnología hacia la sociedad.
En el caso de los Centros Científicos y Tecnológicos de la UB (CCiTUB), a lo largo de 2024 incorporaron nuevo equipamiento por un valor de más de 3,5 millones de euros. Algunos de estos equipos han sido financiados en su totalidad con fondos europeos en la convocatoria de adquisición de equipamiento científico-técnico del Fondo Next Generation EU – Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, tratándose de equipamientos claramente singulares. También en 2024, en el ámbito de la innovación y la transferencia, se ha establecido un acuerdo de colaboración entre la Universidad de Barcelona y Bruker BioSpin para el desarrollo de nuevas aplicaciones del equipamiento de RMN de 1 GHz, ubicado en los CCiTUB.



