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De izquierda a derecha, los autores del estudio el Dr. Tyler Alioto, Dra. Marta Gut, Dr. Fernando Cruz i Jèssica Gómez. Foto / CNAG
 14.07.2026

Investigadores del CNAG desarrollan el mapa genético más completo del anisakis para avanzar en el control del parásito

Investigadores del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), ubicado en el Parque Científico de Barcelona, han desarrollado un panel que recoge cerca de 500 variantes genéticas del Anisakis simplex,  que ha permitido diseñar una herramienta molecuar de bajo coste para la identificación rápida de los ejemplares de las dos principales especies de anisakis en las costas europeas. Este estudio, publicado en la revista Scientific Reports, forma parte de un proyecto conjunto con la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC).

El anisakis es uno de los parásitos marinos que genera más preocupación para la salud pública, ya que puede provocar anisakiasis y reacciones alérgicas al consumir pescado infectado crudo, poco cocinado o no congelado. Hasta ahora, la falta de información genética sobre Anisakis simplex, la especie más común en el Atlántico, ha limitado los programas de vigilancia. Disponer de su genoma completo permitirá entender mejor su adaptación a los huéspedes, su evolución y los mecanismos de hibridación entre especies, aportando una base esencial para desarrollar herramientas más eficades de control y seguimiento del parásito.

Con este objetivo, el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), ha ensamblado el genoma más completo del Anisakis simplex en un proyecto publicado en Scientific Reports y desarrollado con la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC), para mejorar su control tanto en la industria pesquera como en el consumo alimentario. Esta información de gran valor cobra especial importancia en una especie como el anisakis, con una estrategia de supervivencia muy sofisticada que aprovecha la cadena alimentaria marina para completar su ciclo de vida, alojándose en el placton, peces, cefalópodos, e incluso grandes mamíferos como las ballenas.

“Gracias a las tecnologías genómicas punteras de CNAG, hemos generado el ensamblaje más contiguo hasta ahora, que incluye un 98,2% de genes completos. El genoma del anisakis nos ha revelado una variabilidad genética muy alta, mucho más de lo que nos esperábamos. Hemos identificado 150.000 variantes estructurales de pequeño tamaño en su ADN (inserciones y deleciones) y casi dos millones de variantes de una sola base o, lo que es lo mismo, cambios en una sola letra del genoma”, afirma el Dr. Tyler Alioto, líder del Grupo de Ensamblaje y Anotación del Genoma en CNAG y autor del estudio.

Nueva herramienta para la identificación del anisakis

Usando como referencia el mapa del genoma de Anisakis simplex obtenido por CNAG, los investigadores de la USC han podido identificar un panel que incluye cerca de 500 variantes genéticas para el estudio de la dinámica poblacional actual e histórica de este parásito. Además, fruto del estudio de más de 2.000 ejemplares muestreados y caracterizados por el IIM-CSIC, tanto de la especie Anisakis simplex como de una especie muy cercana (Anisakis pegreffii) y también de sus híbridos, los investigadores han podido diseñar una herramienta molecular de bajo coste que permite entender los procesos reproductivos y demográficos de ambas especies.

“El desarrollo de herramientas genómicas para la gestión de las pesquerías, como la desarrollada en este proyecto para anisakis, hará posible entender la dinámica poblacional de distintos parásitos que afectan a la salud humana y a especies claves para su alimentación, para su mejor prevención y control. Esto es especialmente relevante en un mundo cada vez más global en el que la dinámica parasitaria puede incluso saltar barreras entre especies y representar un serio riesgo para la salud humana” afirma el Dr. Paulino Martínez, investigador de la USC y uno de los autores principales del estudio.

Información clave para la gestión pesquera

Gracias a esta herramienta genética, los individuos pueden clasificarse según si pertenecen a la especie Anisakis simplex, a la especie Anisakis pegreffii o a híbridos entre ambas. Aunque la presencia de estos tres grupos de ejemplares es muy común en las costas españolas y portuguesas, ya que comparten los mismos ecosistemas y huéspedes, las dinámicas de cada comunidad pueden ser distintas, al igual que sus mecanismos de adaptación.

“Uno de los impactos del cambio climático en los ecosistemas marinos son las olas de calor. Estos episodios son importantes desde el punto de vista epidemiológico, porque muchos agentes zoonóticos como anisakis deben adaptar su estrategia de
desarrollo modulando su expresión genética en el contexto de las nuevas condiciones del ecosistema. Ello tiene una gran repercusión en los stocks de pesca, tanto desde el punto de vista de la calidad relacionados con la migración parasitaria en el producto pesquero, como de salud pública, relacionado con el poder inmunogénico y alergénico de las proteínas de anisakis en las distintas matrices alimentarias de productos del mar. Este nuevo ensamblaje y anotación optimizados del genoma de anisakis nos va a permitir analizar con más precisión todas estas cuestiones”, explica el Dr. Santiago Pascual, investigador del IIM-CSIC y autor principal del estudio.

La nueva herramienta de identificación gira en torno a 10 variantes genéticas que distinguen a los ejemplares con mucha precisión, y permite llevar a cabo estudios de vigilancia poblacional mucho más eficaces. Estos nuevos marcadores de ADN han contribuido a conocer información hasta ahora inaccesible, como los procesos de hibridación o introgresión, es decir, el intercambio de material genético entre especies a través de sus híbridos, así como las diferencias entre las comunidades.

Este conocimiento sienta las bases para comprender con mayor profundidad cómo se distribuyen las poblaciones de anisakis en el espacio geográfico, así como para anticipar los cambios que puedan experimentar en un contexto de cambio climático. A más corto plazo, el estudio contribuye a reforzar los programas de control del parásito, reduciendo el riesgo de anisakiasis en las pesquerías y en la cadena alimentaria, con el objetivo de seguir reforzando la seguridad en el consumo de productos del mar.

» Artículo de referencia: Martínez, P., Casanova-Chiclana, A., Urdaniz, I. et al. Genome assembly and SNP resources of Anisakis simplex enable cost-effective
population assessment and discrimination of species and hybrids. Sci Rep (2026). https://doi.org/10.1038/s41598-026-60679-4

» Enlace a la noticia: web del CNAG [+]