
El impacto ambiental de nuestras pausas
Ya estamos en el mes de junio y estamos viviendo jornadas muy calurosas. Las altas temperaturas diurnas y nocturnas de las últimas semanas nos hacen pensar en escapar y salir de la ciudad para cambiar de aires. Igual ya hemos empezado a planificar las vacaciones de verano o, sencillamente, pensamos en un viaje rápido de fin de semana para refrescarnos.
Sea cual sea nuestro objetivo, programemos las salidas con criterios ambientales y de forma respetuosa con las comunidades locales. Por ejemplo, no es sostenible coger un avión (¡285 gramos de CO2 por pasajero y kilómetro!) para ir y volver en 48 horas a una playa para “refrescarnos y desconectar”. ¿No hay otras maneras de hacerlo que causen menos impacto?
Como estamos experimentando, la temperatura global del planeta está aumentando. Las causas del cambio climático son variadas y múltiples, por eso no podemos atribuirlo a un solo factor. Aplicar todas estas acciones y buenas prácticas que tenemos a nuestro alcance será una bueno contribución para no acelerar el proceso.



